Cómo evitar las estafas de alquiler
Las estafas de alquiler prosperan donde faltan pisos y la gente tiene prisa. Aprende los patrones una vez, sigue cinco reglas sencillas y casi cualquier estafa se desmonta antes de que pierdas un céntimo.
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Las estafas de alquiler no son señal de que fueras descuidado. Son un negocio, y funcionan mejor justo donde alquilar es más difícil: ciudades con muchos más inquilinos que pisos, donde los buenos se van en horas y la gente toma decisiones que no tomaría en otro sitio. Esta guía explica cómo funcionan las estafas más habituales, las cinco reglas que frenan casi todas y qué hacer si ya ha pasado.
Por qué los mercados difíciles atraen a los estafadores
Dos cosas hacen que una ciudad resulte atractiva para los estafadores: la urgencia y los recién llegados. Cuando un piso decente recibe decenas de mensajes en una hora, los inquilinos aprenden que dudar es perderlo. Los estafadores aprovechan ese miedo. Añaden un segundo empujón: hay otra persona a punto de pagar, así que tienes que decidir ya.
Los recién llegados son la otra mitad. Si te acabas de mudar por un trabajo o unos estudios, quizá no sepas qué alquileres son normales, qué portales usa la gente, cómo es un contrato de verdad ni cómo funcionan los depósitos en ese país. Puede que busques desde el extranjero, lo que elimina lo único que desbarata la mayoría de las estafas: estar dentro del piso. Nuestra guía para alquilar desde el extranjero trata esa situación en detalle.
Los patrones clásicos
Las estafas cambian de historia, pero las formas se repiten. Una vez que las reconoces, cuesta no verlas.
- El casero en el extranjero. El propietario se ha ido por trabajo, por un familiar enfermo o por un destino en otro país, así que no puede enseñarte el piso. Te enviará las llaves por mensajería, o un amigo o una «agencia» te las entregará, una vez que hayas pagado.
- Pagar antes de ver el piso. Hace falta un depósito, una «tasa de reserva» o el primer mes para retirar el piso del mercado antes de la visita. Nuestra breve guía sobre qué no pagar antes de una visita enumera todas las variantes.
- La tasa por la entrega de llaves. Todo está acordado, pero las llaves cuestan un pequeño extra, que se paga por adelantado. No hay llaves.
- Anuncios clonados. Las fotos y el texto de un piso real se copian de un anuncio auténtico o de una web de alquiler vacacional y se vuelven a publicar con un alquiler más bajo y los datos de contacto del estafador.
- La agencia falsa. Una web de aspecto profesional, un logotipo, un nombre de empresa parecido al de una real, incluso una dirección postal. La web se hizo el mes pasado y la dirección es de otra persona.
- Demasiado bueno para ser verdad. Un piso céntrico y amueblado a la mitad del precio de mercado. El precio bajo es el cebo para que pases por alto todo lo demás.
- Presión y sistemas de pago falsos. Te dicen que pagues a través de «Airbnb», de un «depósito en garantía seguro» o de la «protección de pagos» de un portal, pero el enlace lleva a una copia de esa web. Las plataformas reales mantienen el pago dentro de su propia aplicación o web; no te mandan por correo un enlace para pagar a un desconocido.
- Alquilar para subarrendar. Alguien alquila un piso de forma legítima, o lo reserva por una temporada corta, y luego lo «alquila» a varias personas a la vez, cobra un depósito a todas y desaparece. La persona que te enseña el piso tiene llaves de verdad; simplemente no es el propietario. Nuestra guía sobre el subarriendo explica cómo comprobar con quién tratas.
- Tasas por visitar. Pagas una pequeña cantidad por reservar una visita o por recibir la dirección. O la visita nunca se produce o la tasa es toda la estafa.
- Phishing desde portales. Un mensaje que parece venir del portal te pide «confirmar tu cuenta» o «completar tu solicitud». El enlace roba tu acceso, que luego se usa para estafar a otras personas desde tu cuenta.
Para el anuncio en sí, consulta nuestra lista de comprobación para detectar anuncios falsos.
Las cinco reglas que frenan casi todas
Casi toda estafa de alquiler depende de que te saltes al menos una de estas reglas. Cumple las cinco y la estafa se queda sin nada a lo que agarrarse.
- Visita el piso. En persona, o a través de alguien de confianza. Una videollamada en directo es un último recurso, no un sustituto, y solo si eres tú quien dirige la cámara.
- Conoce a quien tiene las llaves. La persona que te enseña el piso debe abrir la puerta con sus llaves, no esperar a que llegue otro. Pregunta quién es: propietario, agente o inquilino actual.
- Verifica quién es el propietario, donde puedas. Muchos países tienen un registro de la propiedad o un catastro donde puedes comprobar el nombre del titular gratis o por una pequeña tasa. Las agencias suelen poder comprobarse en un registro mercantil o en una lista de licencias. Lo que existe varía según el país; consulta la página del país.
- Paga solo con un método rastreable y solo tras firmar el contrato. Una transferencia bancaria o un pago con tarjeta a la persona o empresa que figura en el contrato. Nunca efectivo a un desconocido, nunca criptomonedas, tarjetas regalo ni servicios de envío de dinero, y nunca antes de firmar.
- No envíes escaneos de tu documento a la ligera. Enseña tu documento en persona. Si tienes que enviar una copia, envíala solo a un casero o una agencia verificados, y escribe sobre ella para quién es, la fecha y «solo para solicitud de alquiler».
Si alguien te pide que te saltes una de estas reglas, para. Un casero real puede esperar un día a que veas el piso. Un estafador no.
Qué hacer si ya has pagado
Actúa el mismo día. La rapidez importa más que nada.
- Llama a tu banco. Pide la devolución de la transferencia o la retrocesión de un pago con tarjeta, y di que fue un fraude. A veces los bancos pueden bloquear el dinero en la cuenta de destino si eres rápido.
- Denuncia a la policía. Normalmente necesitarás una denuncia para el banco y para cualquier reclamación al seguro. Muchos países permiten denunciar fraudes por internet.
- Avisa al portal o a la plataforma. Envíales el anuncio, los mensajes y el nombre de la cuenta. Así se retira el anuncio y puede ayudar a otras personas.
- Guárdalo todo. Capturas de pantalla del anuncio, todos los mensajes, el justificante del pago, los números de teléfono y las direcciones de correo.
- Vigila tu identidad. Si enviaste un escaneo de tu documento, díselo a la policía y valora las medidas contra el robo de identidad que ofrezca tu país.
Dónde denunciar varía según el país. Cada página de país indica el canal de denuncia de fraudes de la policía y las organizaciones de ayuda a inquilinos; empieza por la lista de países. Cada página de ciudad indica además las estafas típicas de esa ciudad, así que consulta también tu ciudad.
Comprueba antes de pagar
Antes de que salga dinero de tu cuenta, deberías poder responder que sí a todo esto:
- He visto el piso, en persona o a través de alguien de confianza.
- La persona que me lo enseñó tenía llaves y me dijo cuál es su papel.
- El propietario o la agencia se verifican donde existe un registro.
- El alquiler está dentro del rango normal de esta ciudad.
- Tengo un contrato firmado con el nombre del casero o la agencia, el alquiler, el depósito y las fechas.
- La cuenta a la que pago está a nombre de quien figura en el contrato.
- Pago por transferencia bancaria o con tarjeta, y recibiré un justificante.
Nunca podemos garantizar que una agencia, un anuncio o un casero sean de fiar, tampoco los que aparecen en nuestras páginas de ciudad. Estas reglas son la forma de protegerte.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si un casero es de verdad?
Queda con él en el piso, comprueba que tiene llaves que abren la puerta y, donde exista un registro de la propiedad, contrasta su nombre con el del titular. Pide el contrato antes de pagar nada. Un casero real acepta todo esto; un estafador encuentra una excusa para evitar cada paso.
¿Es seguro pagar un depósito por transferencia bancaria?
Una transferencia es rastreable, lo cual está bien, pero solo es segura cuando has visto el piso y has firmado un contrato con el nombre de la persona o empresa a la que pagas. Comprueba que el titular de la cuenta coincide con el casero o la agencia del contrato. No transfieras nunca dinero para reservar un piso que no has visto.
¿Puedo recuperar el dinero después de una estafa de alquiler?
A veces, si actúas rápido. Llama a tu banco el mismo día y pide la devolución o retrocesión de la transferencia o el pago con tarjeta; después denuncia a la policía y al portal donde viste el anuncio. Cuanto antes actúe el banco, más probable es que el dinero siga en la cuenta de destino.
¿Por qué piden los estafadores una copia de mi pasaporte?
Con un escaneo de tu documento pueden alquilar otros pisos, abrir cuentas o pedir préstamos a tu nombre. Enseña tu documento en persona al firmar, o envíalo solo a una agencia o un casero verificados, con una marca de agua con la fecha y la finalidad. No lo mandes nunca a alguien con quien solo has hablado por mensajes.